Bueno pues que después de unas pequeñas “vacaciones” (he vuelto más cansado de lo que me fui) ya he regresado. El destino esta vez fue Punta Cana, en la costa este de la República Dominicana, patria de la Vitamina R: el Ron!!!

Ha sido un viaje fantástico con mis amigos de la facultad. Estamos deseando repetir. El ritmo ha sido frenético y muchos días hemos dormido menos de 2 horas, pero es que era lo que tocaba: sol, playa y jolgorio nocturno.

Una movida muy chunga en Mangú

Pero lo que más me ha gustado del viaje por encima de todo ha sido conocer verdaderamente a mis amigos. Porque no es lo mismo estar con ellos en clase y salir de uvas a peras alguna noche que lo que hemos compartido esta semana. 24 horas al día durante 9 días. Definitivamente se han creado lazos que salvo catástrofe no se romperán nunca. El año que viene cada uno tomará caminos distintos pero esta semana quedará para siempre en nuestro recuerdo. Gracias tíos. Os quiero.

Los 8 fantásticos

Chau