Después de haberme sometido a una operación para extirpar un colesteatoma en mi oído derecho, ahora ha llegado el turno de mi nariz. Concretamente dentro de ella. Mis hipertrofiados cornetes.

La verdad es que desde hace mucho tiempo he tenido problemas con la respiración. A pesar de que hago mucho deporte y que por lo general no suelo caer enfermo muy a menudo, resulta que siempre estaba con las narices taponadas. Lo gracioso es que cuando no era uno de los agujeros el que estaba taponado era el otro.

El problema principalmente me lo provocaban los cornetes. Los cornetes son una especie de glándulas que tenemos dentro de la nariz y que se encargan de filtrar y calentar el aire. Pero los míos eran muy grandes, por lo que junto a mi alergia me impedían respirar de manera normal.

La operación de cornetes hace unos años era practicamente una carnicería: básicamente se raspaban en una operación con anestesia general para reducir su tamaño. Como esa zona tiene muchos capilares, las hemorragias eran lo más frecuente y el post-operatorio era bastante pesado, con citas cada 3 o 4 días para hacer curas y quitar costras y demás. Pero como todo avanza, la cirugía de cornetes actual respeta mucho más al paciente.

Actualmente, un método mucho menos traumático es el de la radiofrecuencia. Después de una pequeña anestesia local por medio de un aerosol (que sabe a rayos), se introduce un tubo metálico que se aplica directamente sobre el cornete. Al aplicar la radiofrecuencia, las células que lo forman se destruyen, reduciendo su tamaño efectivo.

La verdad es que el procedimiento no duele nada. Bueno, un poco sí que duele cuando el tubo se acerca demasiado al hueso, pero en ese momento se lo dices al médico y él para (o debería :) ). Al acabar la intervención los ojos se te quedan como tomates por culpa de la anestesia, te duele un poco la cabeza y no paras de soltar mocos. Pero yo al día siguiente estaba como nuevo.

Estoy ya en la segunda semana tras la intervención y aunque los resultados finales no se obtendrán hasta la quinta, puedo decir que ya respiro mucho mejor. Desde aquí os animo a que si tenéis este tipo de problema respiratorio os acerquéis al otorrino para que os trate y no dudéis y operaros.

Chau