Desde hace años llevaba con la intención de hacer algo diferente en Nochevieja. Huir del clásico cotillón y pasarlo bien con algo que realmente valiera la pena. Y este año H y yo lo conseguimos. Nos fuimos a esquiar a Sierra Nevada.

Escribo esto como una especie de miniguía de útiles y gastos que cualquier esquiador novel como nosotros va a necesitar si quiere pasar unos días en la nieve.

  • Vestimenta. A esquiar hay que ir bien abrigado y cualquier desembolso que hagamos en esta materia no va a estar de más. Siempre se puede recurrir a la ropa de algún hermano/primo/cuñado que te deje la suya pero si no es el caso, habrá que pasar por caja. Yo en concreto encontré un conjunto de abrigo/pantalón por unos 100€ en Decathlon. H también se compró unos pantalones por 60€. A todo esto habrá que añadirle otras prendas como algún gorro (se agradece un montón), alguna camiseta interior de manga larga, unas calcetas y unos buenos guantes (que no se mojen!!!).
  • Crema solar, cacao labial y unas buenas gafas de sol. Estas tres cosas son totalmente imprescindibles. La nieve refleja los rayos del sol y quemarse la piel y las pupilas es cuestión de minutos si no se va bien protegido.
  • Forfait. El forfait es el acceso a las pistas para esquiadores, incluyendo el acceso a los telecabinas, telesillas y remontes. En temporada alta el forfait de Sierra Nevada sale a unos 40€ diarios y baja un poco para temporada media y baja. Cuantos más días se compren, más barato resulta, aunque sea de manera testimonial.
  • Aparcamiento. En Pradollano hay un parking público bajo suelo para el estacionamiento de vehículos. Sale a unos 15€ diarios.
  • Alquiler de esquíes y botas. Nosotros alquilamos en Pradollano esquíes de gama media, botas y bastones y nos costó unos 45€ para 3 días. De lo más barato que hay.
  • Alojamiento. Por lo general, hospedarse en Pradollano o alrededores es bastante caro. Sin embargo, tiene la ventaja de que no tienes que subir todos los días a la montaña que desde Granada te puede llevar en torno a una hora circulando con precaución. Aquí depende del bolsillo y del ánimo madrugador de cada uno.
  • Comida. Lo principal es hacer un buen desayuno con que cargar el resto del día. Las pistas suelen abrir a las 9AM más o menos y dependiendo de la luz pueden cerrar antes o después. En Navidad se suele cerrar a las 5PM. Yo recomiendo comer algo rápido como un bocadillo por dos motivos. Lo primero, es que es más barato que comer allá arriba, y lo segundo que pierdes menos tiempo. En cualquier caso, la oferta de restaurantes es grande y se puede comer arriba tranquilamente sin la necesidad de bajar a Pradollano.

Y bueno, eso es todo. Espero que esto le pueda servir a alguien si nunca ha ido a la nieve y se lo está pensando. La verdad es que al principio es un poco pesado porque te caes a menudo y ponerse de pie es un coñazo. Pero cuando le coges el “truquillo” y vas con más soltura es una auténtica gozada.

Ahh y un último consejo para noveles: VERDE!!!. Las pistas van señalizadas con distintivos de color verde (muy fácil), azúl (fácil), roja (difícil) y negra (muerte muy difícil). Lo cierto es que cuando ves por primera vez una pista verde lo de “muy fácil” es relativo. Y lo de que las azules son “fáciles” también habría que ponerlo un poco en entredicho. Según mi experiencia, la calificación de las pistas está indicada para los que ya saben esquiar, de forma que un experto puede bajar por una verde con los ojos cruzados. Pero bueno, lo dicho, verde!!!.

Foto: H en Borreguiles. Más fotos en mi álbum Sierra Nevada ‘08 de Flickr