Ni que sí ni que no
El agaporni que era “ella”
Llegó, vió y se quedó. Hablo de Roberto, el agaporni que entró un día por nuestra ventana y pensó quedarse una temporada. La verdad es que el cabrito se hizo querer enseguida. Cantando en cuanto aparece un poco el sol, escondiéndose en los jarrones o dándose su baño semanal. Después le dió por hacer tiras de papel y ponérselas en la cola, como el que se pone un cigarrilo en la oreja. También es un puntazo cuando le pones un vídeo de agapornis en youtube y se vuelve loco. Cualquier cosa que haga nos hace gracia, vamos.
Pero últimamente estaba un poco raro. Picaba más de lo normal. Estaba arisco y parecía más hinchado. Cosas de agapornis, pensaba yo. Y en esto que el otro día me llama mi madre por teléfono: “¡¡¡Qué Roberto ha puesto un huevo!!!”. No jodas. Menudo chasco, Roberto era ahora Roberta!!!.
La verdad es que nunca he estado muy seguro de como funciona lo de los pájaros y los huevos y tal. Porque todos hemos visto el típico vídeo del elefante o del caballo montando a la hembra (mamíferos en general). Pero ¿habéis visto alguna vez a un pájaro?. Pues para los curiosos, vídeo al canto. Los agapornis, leo por ahí, ponen entre 2 y 6 huevos por puesta. Así que nos queda aún alguna sorpresa.


March 2, 2010 - 9:41 pm
Que bonico el agaporni!