Viajes

Cosas de Chipre que desconciertan

Venga que tengo unas cuantas. Empezamos:

  • Conducen por la izquierda y tienen enchufes de 3 patas, pero utilizan el sistema métrico decimal. O todo o nada tíos!!!.
  • Los chipriotas conducen como locos. Luego se bajan del coche y son tan agradables…
  • En referencia a lo anterior, una noche de sábado para un chipriota consiste en salir a dar una vuelta por el centro en coche mientras tocas el claxon y le pegas acelerones al coche.
  • Todo el mundo tiene coche. El umbral de pobreza más bajo en Chipre no contempla el hecho de que no lo tengas. Es un derecho fundamental.
  • Dicen ser grandes bebedores de café, pero luego resulta que sólo beben Nescafé.
  • “Sí” se dice “né” y “no” se dice “oji”, algo que también se puede hacer moviendo la cabeza de abajo a arriba. En resumen, cuesta un huevo saber si te dicen que sí o que no.
  • Hablan griego (ehh a mi me desconcierta, vale). Pero luego hasta el tendero de la tienda de tu barrio te puede entender perfectamente el inglés (igualito que España, vamos).
  • Resulta casi imposible encontrar queso rallado en el supermercado. QUESO RALLADO!!!
  • 1 bolsa de pistachos de 200 gramos cuesta 5 euros. 4 latas de atún 6 euros. Ergo no como pistachos y una vez a la semana me doy el “lujo” de comerme mi latica de atún.
  • En el super, los niños siempre quieren que su madre les compre algo de lo que hay en la caja :) . Supongo que es así en todos sitios.
  • La seguridad!!. Puedes dejar tu coche arrancado, con las ventanillas bajadas, un fajo de billetes en el asiento y puedes dejarlo ahí el tiempo que quieras que lo encontrarás tal y como lo dejaste. Desconcertante.
  • Los taxitas. De lo más variopinto: desde el heavy con tatuajes, pelo largo y música de los Guns and Roses, pasando por un taxista-ejecutivo con chaqueta, gafas con monturas al aire y maletín, un doctor por la Universidad de Chipre y otro con el que he coincidido tres veces y se acuerda perfectamente de mí. Cracks todos.

Bueno, como se ve, hay muchas cosas que me desconciertan de esta isla. Lo que no he visto aún por ahí es osos polares. Pero, a estas alturas eso ya no sorprende a nadie. En fin, hasta la próxima entrega.

Chau

Gaticos y chipriotas

Gatico y monete. Ay el gatico!!!!

Gatico y monete. Ay el monete!!!!

Dicen que fue una tal Santa Helena (vaya casualidad) en el siglo IV  la que, de camino a Palestina a dónde iba a buscar la cruz donde fue cruzificado Jesucirsto, llego a este trozo de desierto que es mayormente la isla de Chipre y que al ver tanta alimaña suelta quedo sorprendida. A la vuelta decidió que lo mejor sería traer un barcazo lleno de gaticos. Rollo Noé pero más gore. En Chipre se lo agradecieron mucho ya que la población de serpientes descendió considerablemente. Sin embargo, se tiene constancia de que en Chipre hubo gatos domesticados incluso hace más de 9.500 años.

Como quiera que sea, el caso es que, efectivamente, en Chipre hay un montón de gatos. Gatos callejeros, pero que son dados de comer por la gente. Hay tantos que cuando bajas la basura debes tener cuidado de no soltarles la bolsa en la cabeza. En la universidad, por ejemplo, tenemos 4 o 5 colegas que vienen cada día fieles a su cita con su comida. Y no te retrases un día, porque si no empezarán a maullar hasta que les pongas el pienso.

Tan acostumbrados están a que la gente les trate así de bien que parece que han dejado un poco de lado aquel cometido que les encomendó Santa Helena. Estaba ayer corriendo por el campus cuando me pareció ver un bicho en la carretera. Será un gatete, dije yo (corro sin gafas). Pero cuando me iba acercando el animalico empezó a corretear con esa gracia que sólo tienen las RATAS!!!. La leche, no he visto una rata más grande en mi vida. Si dice de venir a por mí podría haberme comido perfectamente.

Y así es amigos, como después de siglos jugando al gato y al ratón, gaticos y raticas aprendieron a vivir en paz y armonía (y comieron perdices). Ay si los humanos aprendieran!!

Chau

Media Marathon Nicosia 2010

El 10/10/10 fue la fecha elegida para la disputa de la I Marathon de Nicosia (Chipre). El evento constó de una marathon y media marathon, así como de una carrera de 4,6km y otra de 1km para niños.

La verdad es que no llegaba en muy buenas condiciones a la prueba porque entrenar con tanto calor durante el último mes ha sido difícil. Pero milagrosamente en la última semana ha refrescado muchísimo y me pude defender en la prueba de 21 kilómetros.

Como podéis ver el circuito consistía en 2 vueltas de 10,5km por el centro de la capital de Chipre, con salida en la Puerta de Famagusta que servía antiguamente para dar paso a las murallas venecianas que rodean la ciudad.

Como se puede observar, los primeros 5 kilómetros de cada vuelta eran en clara ascensión, lo que hacía indispensable regular bien el esfuerzo. Mi gráfica de tiempos lo dice todo:

Hacia arriba despacito y hacia abajo corriendo a base de bien. A partir del kilómetro 14, y debido a la falta de kilómetros en las piernas me vine un poco abajo, pero bueno, es cuestión de entrenar más. Mi tiempo total 1h:43m:58 segundos.

La organización bastante buena con puestos de agua y bebidas isotónicas cada 2,5km y varios puestos de música a lo largo de todo el recorrido. No había mucho público, pero los que habían se hacían oír. Bolsa de corredor con camiseta, gorra y medalla. Como nota negativa, la organización tenía menos chips que dorsales y mi tiempo no quedo registrado oficialmente.

En fin, mi primera “media” fuera de España y mi 9ª en total. La próxima, a poder ser, en suelo nacional, previsiblemente  Santa Pola.

Los Otros

He llegado a la conclusión que Chipre se parece bastante a la isla de Lost. Lo primero es obvio: es una isla. Hasta aquí todo bien. Después está el tema del humo negro. En Chipre  deben de vivir cerca de 800.000 personas y el parque automovilístico ronda los 500.000 vehículos… así que haciendo cuentas, hay 1 vehículo por cada 1,6 personas. Y si quitamos la gente que no está en edad de conducir, ya sea por arriba o por abajo, podemos decir que casi tenemos 1 vehículo por persona. Muy divertido.

Pero si hay algo de verdad en lo que se parece Chipre y la isla de Lost es que en Chipre también hay un grupo llamado “Los Otros”. En este caso “Los Otros” son turcos, que tras una serie de disputas/guerras se quedaron con la parte norte de la isla y la declararon como República Turca del Norte de Chipre. No voy a entrar en detalles, que para eso tenéis la wikipedia, pero el hecho es que tener una ciudad amurallada como Nicosia y una zona llamada “Green Zone” desmilitarizada para evitar posibles “problemas”, digamos que a los chipriotas no les mola demasiado.

Pero es que además a los turcos les va la marcha. Una de las primeras cosas que me llamaron la atención fue una gran bandera turca en la falda de un monte. Es realmente grande, tanto que se puede ver desde google maps. Se la ponen ahí a los chipriotas en los morros, como diciendo, eh que sepáis que estamos aquí y no pensamos irnos.

Pero la cosa no queda aquí. El otro día veníamos de la playa por la autovía y empecé a ver unas luces raras. Ya cerquita de Nicosia me di cuenta de lo que se trataba en realidad.

A los turcos no se les ha ocurrido otra cosa que ponerle lucecitas!!!. Otra cosa no se, pero de tocar los cojones entienden un rato. En fin, parafraseando a Obélix: “estos turco-chipriotas están locos”.

El frapé

Donde fueras haz lo que vieras. Si quieres pasar desapercibido en Chipre, te has de acompañar de un frapé (o frappe). El frapé es una bebida que se hace con café en el polvo (tipo Nescafé), agua y, opcionalmente, con leche y azúcar. Cada uno a su gusto. Para mí su elaboración todavía resulta un misterio. La señora que nos los hace se mete a la cocina y sale con ellos ya hechos, muy probablemente porque quiere esconder su fórmula secreta. Por ahora sólo he acertado a ver que utiliza una especie de mini-batidora supermona que cogería una cantidad de polvo en mi cocina.
http://bih-x.info/wp-content/uploads/2010/05/Frape.jpg
Mi límite aeróbico se sitúa en los 2 frapés diarios pero tras meditarlo con la almohada (y nunca mejor dicho) he decidido que un frapé al día “is enough”. Un sólo frapé después de comer, probablemente el mejor momento del día.
http://www.kcm-catering-equipment.co.uk/acatalog/ceado_m98.jpg

Donde fueras haz lo que vieras. Si quieres pasar desapercibido en Chipre, te has de acompañar de un frapé (o frappe). El frapé es una bebida que se hace con café en el polvo (tipo Nescafé), agua y, opcionalmente, con leche y azúcar. Cada uno a su gusto. Para mí su elaboración todavía resulta un misterio. La señora que nos los hace se mete a la cocina y sale con ellos ya hechos, muy probablemente porque quiere esconder su fórmula secreta. Por ahora sólo he acertado a ver que utiliza una especie de mini-batidora supermona que cogería una cantidad de polvo en mi cocina.

Mi límite aeróbico se sitúa en los 2 frapés diarios pero tras meditarlo con la almohada (y nunca mejor dicho) he decidido que un frapé al día “is enough”. Un sólo frapé después de comer, probablemente el mejor momento del día.

Chipre!!!

Destination Cyprus!!!

Friburgo 2010

Más en Friburgo’10 en mi Flickr

Highlands

De Escocia, me quedo con las Highlands. ¿A que dan ganas de tomarse un whiskey?

Chau

Porto, Oporto

Llegar a Oporto es, a día de hoy, tan difícil como llegar a Cuenca. Las opciones pasan por el coche (unos 1.000 kilómetros desde Murcia) o lanzarse de lleno al maravilloso mundo de la aviación comercial. En este caso, la opción más recomendable (que no más segura) es la de salir desde Madrid y en una horita estás ya en suelo portugués.

Oporto es una ciudad que ha debido cambiar bastante desde la Eurocopa de 2004. El aeropuerto es impresionantemente nuevo y moderno y la comunicación con el centro de la ciudad vía metro es ágil y barata. Creo que para cualquier viajero ésto es algo que se agradece.

En general, se trata de una ciudad muy bonita, aunque la globalización ha hecho que el centro histórico no de diferencie de uno español: calle peatonal con adoquines, Zara, Mango, Fnac, centros comerciales… hasta Corte Inglés hay en Oporto!!!. Ahora bien, todo lleno de cuestas. Por deformación profesional, yo siempre intento optimizar la ruta cuando quieres ir de un sitio a otro. Pero en Oporto, si no tienes en cuenta la altura la llevas clara. Con todo y con eso lo más previsible es que estés todo el día de sube y baja. Aviso a navegantes.

Puente de Luis

¿Cosas que ver en Oporto?. Bastantes, pero con un par de días o tres es suficiente. Lo fundamental es perderse por las pequeñas calles cerca del río, llegar al puerto y tomarse algo en una terraza, ver el Puente de Luis (foto de arriba) y cruzar a Gaia (al otro lado del río).

Otra cosa chula que se puede hacer es dar un paseo en barca por el río. Los paseos suelen durar unos 40 o 50 minutos y cuestan unos 10€. Además te suelen regalar una invitación para visitar una bodega. Nosotros en concreto fuimos a una llamada Offley, donde además de explicarte un poco del proceso de fabricación y enseñarte dónde guardan el vino te dan una pequeña consumición al final. Parece mentira todo lo que han montado por un vino dulce. Aunque todo cobra sentido cuando te enteras que casi todas las bodegas son de ingleses (primeros consumidores mundiales de vino de Oporto) y que básicamente son unos capullos (esto lo sabe todo el mundo :P ). Cualquier vino dulce de Jumilla está a la altura de un Oporto. Seguro.

Y ahora dos pequeñas visitas imprescindibles. La primera es el Palacio de la Bolsa, si bien ahora se decica a otros menesteres porque la bolsa portuguesa está ahora sólo en Lisboa. Se trata de un edificio del siglo XIX que fue construido sobre un antiguo monasterio adaptando su patio central. Al parecer es patrimonio de la Humanidad, y no me extraña. Está lleno de salas nobles (mármoles, maderas) y se respira un aire de solemnidad a cada paso que das. Pero lo mejor está al final de la visita, donde te enseñan una impresionante sala de baile de estilo neo-árabe (una moda bastante “jincha” a mi modo de ver) pero que dió como resultado esta impresionante estancia que podéis ver en la wikipedia (no me dejaron hacer fotos grrrr!!!). Impresionante de verdad.

La otra cosa que no podéis dejar de visitar es una pequeña (o no tan pequeña) librería llamada Lello e Irmao. Una tienda de dos pisos con una impresionante escalera de madera central. Considerada una de las librerías más bonitas del mundo. No lo dudo.

El último día lo aprovechamos para hacer una visita a las ciudades de Braga y Viana do Castelo. Fuimos en tren, un servicio que funciona bien hasta en Portugal (¿para cuando en España?), pero que resulta desesperadamaente lento debido a las numerosas paradas que realiza. Por poner un ejemplo, de Oporto a Braga habrán unos 50 kilómetros. Pues para en ese tramo 27 veces contadas. Vamos que acabas quemadito. Braga debe ser más bonito de lo que tuvimos la oportunidad de ver porque además de que estaba en obras, hacía un día bastante malo y estábamos cansados. Lo que sí disfrutamos fue Viana do Castelo, un pequeño pueblecito costero con unas impresionantes vistas y un monte coronado con el Templo del Sagrado Corazón, con un más que parecido razonable con el Sacre Cour de París.

Y eso es todo. O eso hubiera tenido que ser, si los señores de TAP Portugal (la Iberia portuguesa) no les hubiera dado por hacer una huelga. Nuestro vuelo Madrid fue cancelado y perdimos el enlace hacia Alicante, así que tuvimos que hacer noche en Madrid (le debemos una a Chavo y Lauri) y volver a Murcia en autobús. Muy divertido :P .

En general os recomiendo que viajéis a Oporto. El clima es bastante suave (aunque suele llover), la comida es muy buena (probad las “francesinhas”) y los precios son ligeramente inferiores a los de España. Una buena opción para un fin de semana, desde luego.

Más fotos en mi Flickr | Oporto 2009

Chau

Nochevieja en la nieve

Desde hace años llevaba con la intención de hacer algo diferente en Nochevieja. Huir del clásico cotillón y pasarlo bien con algo que realmente valiera la pena. Y este año H y yo lo conseguimos. Nos fuimos a esquiar a Sierra Nevada.

Escribo esto como una especie de miniguía de útiles y gastos que cualquier esquiador novel como nosotros va a necesitar si quiere pasar unos días en la nieve.

  • Vestimenta. A esquiar hay que ir bien abrigado y cualquier desembolso que hagamos en esta materia no va a estar de más. Siempre se puede recurrir a la ropa de algún hermano/primo/cuñado que te deje la suya pero si no es el caso, habrá que pasar por caja. Yo en concreto encontré un conjunto de abrigo/pantalón por unos 100€ en Decathlon. H también se compró unos pantalones por 60€. A todo esto habrá que añadirle otras prendas como algún gorro (se agradece un montón), alguna camiseta interior de manga larga, unas calcetas y unos buenos guantes (que no se mojen!!!).
  • Crema solar, cacao labial y unas buenas gafas de sol. Estas tres cosas son totalmente imprescindibles. La nieve refleja los rayos del sol y quemarse la piel y las pupilas es cuestión de minutos si no se va bien protegido.
  • Forfait. El forfait es el acceso a las pistas para esquiadores, incluyendo el acceso a los telecabinas, telesillas y remontes. En temporada alta el forfait de Sierra Nevada sale a unos 40€ diarios y baja un poco para temporada media y baja. Cuantos más días se compren, más barato resulta, aunque sea de manera testimonial.
  • Aparcamiento. En Pradollano hay un parking público bajo suelo para el estacionamiento de vehículos. Sale a unos 15€ diarios.
  • Alquiler de esquíes y botas. Nosotros alquilamos en Pradollano esquíes de gama media, botas y bastones y nos costó unos 45€ para 3 días. De lo más barato que hay.
  • Alojamiento. Por lo general, hospedarse en Pradollano o alrededores es bastante caro. Sin embargo, tiene la ventaja de que no tienes que subir todos los días a la montaña que desde Granada te puede llevar en torno a una hora circulando con precaución. Aquí depende del bolsillo y del ánimo madrugador de cada uno.
  • Comida. Lo principal es hacer un buen desayuno con que cargar el resto del día. Las pistas suelen abrir a las 9AM más o menos y dependiendo de la luz pueden cerrar antes o después. En Navidad se suele cerrar a las 5PM. Yo recomiendo comer algo rápido como un bocadillo por dos motivos. Lo primero, es que es más barato que comer allá arriba, y lo segundo que pierdes menos tiempo. En cualquier caso, la oferta de restaurantes es grande y se puede comer arriba tranquilamente sin la necesidad de bajar a Pradollano.

Y bueno, eso es todo. Espero que esto le pueda servir a alguien si nunca ha ido a la nieve y se lo está pensando. La verdad es que al principio es un poco pesado porque te caes a menudo y ponerse de pie es un coñazo. Pero cuando le coges el “truquillo” y vas con más soltura es una auténtica gozada.

Ahh y un último consejo para noveles: VERDE!!!. Las pistas van señalizadas con distintivos de color verde (muy fácil), azúl (fácil), roja (difícil) y negra (muerte muy difícil). Lo cierto es que cuando ves por primera vez una pista verde lo de “muy fácil” es relativo. Y lo de que las azules son “fáciles” también habría que ponerlo un poco en entredicho. Según mi experiencia, la calificación de las pistas está indicada para los que ya saben esquiar, de forma que un experto puede bajar por una verde con los ojos cruzados. Pero bueno, lo dicho, verde!!!.

Foto: H en Borreguiles. Más fotos en mi álbum Sierra Nevada ‘08 de Flickr