Ni que sí ni que no
Viajes
Paris, La France
Sep 10th
Oh la la. Mi primer post en todo un mes. De verdad Kesher no sé cómo has podido soportarlo. Pobre. En cualquier caso, aquí estoy. Y para empezar la temporada nada mejor que contaros el viaje a la ciudad más bonita ever seen. Paris.
Supongo que la gente que no haya estado nunca ya sabrá el topicazo de que París es muy bonita. Pues es que es verdad, para qué engañarnos. Con una capital así no me extraña que los franceses se lo tengan tan creído. Impresionante.
Hace un par de semanas salí con H rumbo París desde Valencia. El viaje en avión desde allí es corto, apenas 2 horas, y en el aeropuerto al que llegamos, Charles de Gaulle, todo está bastante bien indicado. Los dos principales aeropuertos de París, Charles de Gaulle y Orly, están bastante alejados de la ciudad (CDG unos 30 kilómetros). Sin embargo, una excelente red de tren y metro que recorre toda la ciudad hace que el viajero no encuentre mayores complicaciones. Nuestro hotel en concreto estaba en el barrio de Montparnasse, al sur de la ciudad, y en apenas 50 minutos te puedes colocar allí desde el aeropuerto.
París es ante todo grande. Muy grande. Y esta magnitud hace que a pesar de los cientos de miles de turistas que hay por sus calles, nunca dé la sensación de que hay aglomeraciones o atascos. Además, París tiene dos caras. Una por el día, con calorcito al sol y fresquito a la sombra, con sus jardines, el ruido de la gente, sus monumentos… Pero por la noche hay otro. Un París perfectamente iluminado que resalta las líneas simétricas y agradables que se intuyen en la penumbra. Un París majestuoso.
Se podría decir que para ver París haría falta una vida, pero nosotros nos tuvimos que conformar con 4 días que dieron para bastante. A pesar de que el metro es una herramienta muy útil para moverse por la ciudad, mi recomendación es usarlo lo estrictamente necesario. Y es que uno de los grandes placeres de París es moverse por sus calles.
¿Qué se puede hacer en 4 días?. Yo recomiendo ir primero a los lugares más importantes de la ciudad. Nuestra primera jornada abarcó el museo del Louvre, con una visita express de apenas 4 horas, un recorrido a pie por las El Jardín de las Tullerías hasta el Obelisco de la Plaza de la Concordia. De ahí hasta la Iglesia de la Madeleine y luego una subida (bastante larga, por cierto) por los Campos Elíseos hasta el espectacular Arco del Triunfo. Una zona bastante espectacular de la ciudad por su arquitectura tan vanguardista es la Defense. Un barrio con grandes edificios acristalados de oficinas y un gran arco llamado Grande Arche en un claro guiño a su vecino. El ambiente allí me gusto especialmente. Era como ver una ciudad del futuro. Inquietante y precioso a la vez.
Como nos quedaban fuerzas, pasamos la tarde en el barrio de Monmartre. Visitamos el Moulin Rouge (desde fuera, pillines) y subimos (a pata) las escaleras que llevan hasta la colina donde se asienta el Sagrado Corazón. Desde allí se puede contemplar una vista panorámica de la ciudad a pesar de la poca altitud de la colina. Es la suerte de que París se asiente sobre una extensa llanura.
Tras reponer fuerzas, el día siguiente lo dedicamos a visitar el centro histórico de París: la Ille de la Cité. La Ille de la Cité es una de las dos islas que tiene el Sena a su paso por París, y alberga alguno de los edificios más emblemáticos como el Palacio de Justicia y la maravillosa catedral de Notre Dame, una joya gótica del siglo XII. Justo delante de la catedral está el kilómetro 0. Desde este punto se miden todas las distancias relativas a París, y con ellas las de toda Francia. Se dice que si pisas ahí es que volverás a la ciudad. Ya veremos. Aprovechando la cercanía se puede visitar también el Ayuntamiento y el centro de arte Pompidou. Por la tarde una visita que me encantó fue la del Pantheon. Allí están enterrados los Grandes de Francia como Rousseau y Voltaire, así como dos personajes de la Ciencia tan importantes como Marie y Pierre Curie. Además, en el edificio se puede contemplar un péndulo de Foucault. No obstante, fue allí donde el científico demostró publicamente su experimento sobre la rotación de la Tierra. Pero lo mejor del día estaba por venir. Primero un relajante descanso en la “pelouse” del Palacio de Luxemburgo, una visita al enclave de la malograda Bastilla y, finalmente la atracción estrella de París: la Torre Eiffel. Sencillamente espectacular. Sencillamente impresionante. Una obra de ingeniería colosal y magnífica. Levantada para la exposición universal de 1889 a punto estuvieron de desmontarla. Pero al parecer no había “cojones” una vez montada (perdón por la expresión) y ahí se quedó. Por suerte. Nuestra visita a la torre duró 3 horas desde que nos pusimos a la cola hasta que bajamos, y en todo ese rato yo no paraba de preguntarme cómo. De verdad increíble. Tuvimos la suerte de ir por la tarde, así que vimos vistas de París de día y sobre todo de noche. Os recomiendo esa hora. Para subir existen 3 ascensores. Uno hasta el primer piso y otros dos hasta el segundo y tercero. La sensación de altura es increíble pero no así tanto la sensación de vértigo. Supongo que tener tanta gente alrededor le quita hierro al asunto. Desde luego es una visita obligada. Este apasionante día terminó con un paseo precioso a lo largo del Sena.
El tercer y último día completo, ya cansados de los dos anteriores, fueron más tranquilos. Recorrimos Les Invalides, un antiguo hospital para heridos de guerra en tiempo de Napoleón, reconvertido a Museo de la Armada Francesa. Se puede encontrar armamento y reliquias desde el siglo XIII (con unas armaduras increíbles) hasta la Primera y Segunda Guerra Mundial. Y claro, justo detrás de este edificio se encuentra la tumba de el artífice de que Francia sea hoy lo que es. El cuerpo de Napoleón se encuentra, según dicen, dentro de un impresionante arcón de piedra roja bajo la cúpula del Palacio de Les Invalides. Y a su ladito su hermano Pepe Botella, que nos hizo la puñeta bien hecha. El día acabó con una visita en falso al Museo Orsay (cerrado los lunes), los almacenes La Fayette (que no tienen nada que ver en verdad) y un atardecer en la plaza de la pirámide del Louvre. Una cena en Monmartre fue el colofón a 3 días de fuerte actividad.
El cuarto día sólo teníamos la mañana disponible, así que aprovechamos para visitar el Cementario de Pere Lachaise, donde se encuentran enterrado grandes personajes. De entre todos destaco al gran rey lagarto Jim Morrison y al escritor Oscar Wilde que tiene un curiosa monumento en su tumba que está lleno de marcas de carmín de mujeres (eso espero) que la besan.
Y para casita después de 4 días agotadores. Nos vamos con la sensación de haber estado en una ciudad magnífica y con las ganas de volver ya que nos quedaron cosas que ver finalmente como el Palacio de Versalles y el Museo Orsay. Todo se andará
. Si sois curiosos podéis echarle un vistazo a nuestras mejores fotos de París en flickr.
Chau
Un día en la sabana
Jun 12th
¿Quién dijo que un día de Safari sería como una visita más al Zoo? (Tenéis que ver el vídeo entero ehh)
Nada más faltaba que apareciera una hiena y un hipopótamo. Joer, es que ya no se está tranquilo ni en la selva!!!
Chau.
Marathon de Vancouver 2007
May 4th
Este año en Club Marathon Cartagena ha desplegado numerosos efectivos para correr, la que sin duda alguna unas de las más importantes del panorama mundial, la Marathon de Vancouver. Y entre la delegación de cartageneros en Vancouver se encuentra mi padre.
Y dirán algunos que si es que hace falta irse hasta Canadá para correr. Es difícil de explicar, pero cuando te metes en esto de la carrera popular es difícil salir. La explicación más racional a toda esta historia tiene una protagonista llamada Sue Lee.
Sue es canadiense, aunque sus ojos rasgados delatan sus antepasados asiáticos, y vive en Montreal. Hace unos años conoció a nuestro querido Antonio en la Marathon de San Sebastián, y desde ese momento quedó encantada con todo lo que representa nuestro club y decidió sumarse a nosotros. Así, cada vez que realiza una carrera lo hace bajo los colores de nuestro club, llevando al “peralico” por todos los rincones del mundo. A Sue también se le han unido otros compañeros como Danielle Moreni (Italia) o Ewald Kirscherman (Austria) y la cosa sigue en aumento!!!.
Y es por esto que el club ha querido dar un pequeño homenaje a Sue yendo a Canadá a correr junto a ella, con otra peralica más.
Suerte a todos.
Podéis seguir el día a día de los desplazados a Vancouver en el foro del club aquí.
Chau.
Cartagena, ciudad Naval
May 3rd
Aunque ya tuve la oportunidad de verlo en televisión, el documental sobre la ciudad de Cartagena llamado “Cartagena, Ciudad Naval“, lo regalaban el pasado fin de semana con el diario La Opinión.
El documental es uno más de la serie Ciudades para el Siglo XXI que lleva Televisión Española emitiendo los dos últimos años. Un auténtico lujo para la vista toda la serie. Pero claro, yo me quedo con el de mi Cartagena.
Lo iba a subir a youtube para que lo viérias, pero alguien se me ha adelantado
(menos trabajo para mi). Ahí va.
Yo estoy encantado de verdad. Creo que han sabido prestar la atención necesaria a todo lo que se puede ver y visitar en esta maravillosa ciudad. Mi ciudad. Cartagena.
Chau
Cofradía de San Juan Bautista de Avilés
May 1st
Como decía Michael Robinson, si de de Logroño es el Logroñés, de Ávila el Aviles. Pero no, resulta que Avilés está es Asturias. Estupidedeces topónimas aparte, Avilés ofrece al mundo su gastronomía, sus paisajes y desde hace poco una red WiFi gratuita en todo el casco antiguo. Pero hoy, nos centraremos en su Semana Santa y en especial en la Cofradía de San Juan Bautista (y no es que tenga yo especial devoción por ésta). Vean vean.
En una mezcla entre las coreografías de los espartanos de 300 y El baile del gorila de Melody, esta cofradía saca todos los años a su San Juan. Menudos meneos!!!. Ni que decir tiene que uno de los requisitos para entrar en la cofradía es estar en un muy buen estado físico.
Más allá de lo acertado o no de dar esos bamboleos a una imagen religiosa yo me planteo lo siguiente. Y es ¿qué pensará un extranjero que vaya a Avilés y se encuentre con eso?. Me explico: unos tíos disfrazados del Ku Klux Klan, dando botes como makinetas, con un Santo al hombro. Cuanto menos flipan.
Chau
P.D. no os perdáis el momento reverencia!!!
Viajar a París
Apr 26th
Uohhh me voy a París. Será dentro de un millón de años, allá por finales de Agosto, pero como aquí el que no corre vuela (nunca mejor dicho) y los billetes de avión van a ir subiendo como la espuma pues los hemos comprado ya.
H tiene unas ganas enormes de ir a París. No sé, es raro porque no le gustan nada los franceses. Y a mí tampoco; prefiero las francesas
. Supongo que el recorrido básico que haremos comprenderá Torre Eiffel, Notre Dame, Louvre, Campos Elíseos, El Molino Rojo (por supuesto), quizás Versalles… y en fin, lo que aguante el cuerpo.
El hotel no lo tenemos aún pero no creo que sea mayor problema (debe ser la ciudad europea con más hoteles por metro cuadrado), y los precios… pues de todo. A ver si es verdad que con esto del euro los precios se han homogeneizado. Ya veremos.
Chau
Dönetschland
Mar 22nd
Otra vez en Alemania. Como el que coge un autobús vaya. El año que se está tirando “la nena” (como diría mi madre) le está viniendo bien a los señores de Easyjet, LTU y etcéteras. Pero yo voy encantado ehh!!!
Como he comentado en anteriores viajes, en Alemania, a mi modo de ver, hay pocas cosas que hacer/ver, aparte de, claro está, ir a trabajar o pasar frío como un tonto. El trabajo en Alemania tiene que ser una delicia: tienes tan pocas distracciones que a la fuerza tienes que ponerte a trabajar. Quizás por eso lo de la productividad germana.
Pero por lo que no paso bajo ningún concepto es por ese ansia alemana de madrugar. El alemán medio debe levantarse sobre las 6 de la mañana, desayuna, y ale, al curro. Claro, luego a las 6 de la tarde todo está muerto. Sí, los alemanes también duermen
. Digo yo que se podrían levantar una horita o dos más tarde y que luego hubiera vida hasta al menos las 8 de la tarde. Pero bueno, ¿quién soy yo para cambiar a los alemanes no?.
En cuanto a la comida, se puede decir que los alemanes mantienen el tipo. No llega a ser tan buena como la española, pero es muchísimo mejor que la inglesa (cosa fácil por otro lado). Sin embargo, lo que más me gusta de cuando viajo a Alemania es comer “mierdecilla” de algún puesto por la calle, y me atrevería a decir que en Alemania se llevan la palma con esto. De entre todos los puestos de comida “rápida” de Alemania yo me quedo con los turcos y sus maravillosos kebabs. Por alguna razón que no alcanzo a comprender, Alemania es el destino favorito de los emigrantes turcos, y claro, eso se deja notar en el gran número de puestos de kebabs.
Es curioso que aquí en España rara vez como algún kebab, pero en Alemania me transformo y me convierto en un devorador de Döner, mis preferidos. Con decir que me comí 3 en 4 días os podéis hacer una idea.
Hablando de gastronomía alemana, no puedo obviar el tema de la cerveza. En la zona a la que suelo ir yo, en la Renania Nord-Westfalia, los dos tipos de cerveza con más solera son la la Kölsh de Colonia, y la Alt de Düsseldorf. La rivalidad entre estas dos ciudades es muy grande, algo parecido a lo de Murcia-Cartagena, y el estandarte de cada una de ellas es su cerveza. Hay que tener cuidado y ser consciente de que en Colonia no puedes pedir una Alt y viceversa en Düsseldorf por dos motivos: (1) que no tendrán y será gastar saliva y (2) te mirarán con muy mala cara, y los alemanes en esto no se cortan un pelo. Lo mejor es simplemente pedir una cerveza, y que te traigan lo que ellos quieran
.
Y hasta aquí os puedo contar. Bueno sí, además de mis visitas anteriores a varias ciudades alemanas, estuve en Münster, una ciudad bastante bonita (para lo que es Alemania) que entre otras cosas es la ciudad europea con más bicicletas por habitante. Igualito que en Murcia vaya.
Chau.
Pon Unix en tú vida
Feb 15th
2 cosas:
- Yo conozco a otros que se bajaban el Aho a la playa.
- Como diría Gordo ¿por qué será que me levanto cada mañana con ganas de Mamajuana?
En fin, que se acabe ya este invierno o lo que demonios que sea esto que tenemos en Murcia.
Chau
Praga, Czech me out
Dec 13th
Hola, hola, hola amiguitos del internete. Joer, para unos días que me voy y a Pinochet le da por ganar la porra. Gracias a la love poll de lametones de amor ya sabíamos que sería el primero, pero siempre te pilla un poco por sorpresa. ¿Quién será el siguiente?
Bueno, como mis 3 lectores asiduos sabrán, este puente de la constitu he ido a Praga con H. Podría contaros que sitios visitar, lugares bonitos que ver, qué comer, donde alojaros… pero eso está muy visto. Así que no voy a contaros nada… pues va a ser que no.
Lo primero que os contaré hoy, pequeños saltamonteses (plural de saltamontes), es una de esas enseñanzas que pasan de madres a hijos, pero que los hijos no hacen ni caso hasta el día que te das el tortazo. Bien, resulta que Praga, entre otras muchas cosas, es famosa por su cementerio judío, que alberga en su interior sinagogas de gran valor cultural e histórico. Además a H, esto de los judíos, los ghettos y todo esto que huela un poco a Holocausto le encanta. Morbosa la tía. Pues nada, información a los lectores: el cementerio judío cierra todas las tardes a las 16.30 y, como cementerio judío que es, los Sábados no suele abrir a causa del día sagrado judío o Sabbath. Así que nuestro gozo en un pozo y no pudimos entrar. Por eso, pequeños pupilos del absurdo: si te interesa ver algo, por la gloria de Karolo IV, ve el primer día que puedas!!!.
Praga en realidad no es una ciudad muy grande. Con un hotel situado en el centro, como el nuestro en Mala Strana, te puedes poner en el centro histórico en 5 minutos. ¿Cosas que ver en Praga?. Pues en 3 días lo puedes ver perfectamente todo: Puente de Carlos (te vas a hinchar a cruzarlo), Plaza de la Ciudad Vieja, Castillo de Praga, Plaza de Wenceslao, Iglesia de San Nicolás, la Iglesia de San Vito, … aunque Praga es bonita la mires como la mires, y siempre es divertido salirse de las rutas turísticas y callejuelear (este verbo me lo invento yo) un poco.

En cuanto a los precios, pues mirad, hay de todo, pero se puede decir que las cosas están asequibles, y por unos 15€/persona te puedes dar un buen banquete
en pleno centro de la ciudad. La gastronomía típica tira más hacia la carne (sobre todo de cerdo), aunque la masiva llegada de extranjeros ha continentalizado un poco la oferta culinaria. Podrás encontrar muchas pizzerías, puestos de salchichas y en general lo mismo que en cualquier ciudad española. Así que, para los delicados con la comida, no temáis. Otras cosas típicas de Praga son unos rollitos como los de la foto, hechos con almendras, canela y azúcar por encima. Muy ricos. También es muy típico un vino caliente que se sirve en plena calle (sin multas por botelleo) y claro está, la cerveza.
Una cosa que me ha resultado muy curiosa de Praga es que, a pesar de estar llena de gente, nunca parece haber tanta como para que te sientas agobiado. Siempres podrás entrar tranquilamente a cualquier visita sin tener que hacer largas colas, pasear sin agobios, cenar en cualquier restaurante… No sé, quizás haya sido casualidad por esta época del año, pero lo hemos visto todo muy bien. Por cierto, que según la gente de allí, este es el año más caluroso en 60 años. De hecho la temperatura de los días que estuvimos allí, estuvo en torno a los 8 o 9 grados, cuando debería haber sido cercana a 0º.
Y bueno, eso es todo. Si queréis ver más fotos os pasáis por mi flickr donde, por supuesto, sólo he colocado las fotos que no me dejan en evidencia como pésimo fotógrafo o simple tonto del bote. Un saludín.
Chau!!!









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